La Vida de Jonás: Semana 2, Una Oración Desesperada

Guía para el Líder

¿Alguna vez has pasado por un momento en la vida en el que hiciste una oración desesperada? Estamos en la segunda semana de la serie sobre Jonás y, esta semana, veremos cómo él clamó a Dios desde el vientre de un gran pez. Todos tenemos esos momentos en los que sentimos que suena de fondo la música de la película Tiburón. Las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, ¡y eso es precisamente la oración! Veamos qué podemos aprender y aplicar de la oración que Jonás dirigió a Dios desde el interior del pez.

Lo que necesitarás: Una Biblia o tu aplicación de la Biblia, un cuaderno, un bolígrafo y un marcador. Los versículos resaltados a continuación están enlazados para que puedas acceder a ellos fácilmente durante tu estudio.

 

Inicio

Nota para el Líder: Esta sección está diseñada para iniciar conversaciones, examinar la verdad de Dios y aplicarla a nuestra semana. Los líderes de Grupos de Vida no deben asumir que todos en su grupo son seguidores de Cristo. El hecho de que participen en un Grupo de Vida demuestra que tienen cierta disposición para conocer más y explorar. Ora para que el Espíritu Santo obre y permite que Él te guíe también.

¿Qué es algo que puede hacer que tu día se sienta estresante o caótico al instante? (Ejemplos: el tráfico, quedarse sin batería en el teléfono, discusiones entre los hijos, llegar tarde, etc.)

1. Lean Jonás 2:1-2. Da ejemplos de tu propia vida de «oraciones desde el vientre del pez». ¿Cómo puedes identificarte con Jonás en el momento en que oró, según Jonás 2:1? Jonás ya había visto el poder de Dios en el capítulo 1. ¿Por qué crees que fue necesaria una situación como esta para que Jonás clamara a Dios?

Líder: Ya no podía huir más. Ya no podía controlar la situación. Jonás se encontraba en un lugar oscuro y desesperado. Finalmente, Jonás clamó a Dios desde el interior del pez. Pero no estaba fuera del alcance de Dios. Nosotros tampoco estamos fuera del alcance de Dios; Él nos ve, se preocupa por nosotros y nos escucha.

 

2. Lean Jonás 2:2-9. ¿En qué puntos recuerda o interpreta erróneamente Jonás lo que le sucedió? Al mismo tiempo, ¿qué cosas dice Jonás sobre Dios que son verdaderas? ¿Por qué es importante que reconozcamos la verdad acerca de Dios frente a nuestras circunstancias?

Líder: No siempre interpretamos nuestras circunstancias a la perfección, especialmente cuando estamos sufriendo o pasando por dolor. Sin embargo, podemos anclarnos en lo que la Palabra de Dios afirma como verdad, incluso cuando no comprendemos todo lo que sucede a nuestro alrededor.

 

3. Lean los siguientes versículos y compáralos con Jonás 2. ¿Qué similitudes observas? ¿Qué nos enseña esto sobre cómo respondía históricamente el pueblo de Dios cuando se sentía abrumado, atemorizado o en apuros?

Salmos 18:6, Jonás 2:2

Salmo 42:7, Jonás 2:3

Salmo 31:22, Jonás 2:4

Salmo 142:3, Salmo 107:5, Jonás 2:7

Salmo 3:8, Jonás 2:9

Líder: El lenguaje y el tema de la oración de Jonás son similares a los de los Salmos. Él no es la única persona en las Escrituras que se siente así, ni será la última. No se nos promete una vida libre de experiencias dolorosas, pero Jesús sí promete que nunca nos dejará ni nos abandonará. Podemos clamar a Él en medio de la lucha.

 

Paso de Acción

Dedica un tiempo esta semana a reflexionar sobre tus momentos en el «vientre del pez». ¿Hay algo que necesites presentar a Dios con sinceridad? Cuando las cosas se ponen difíciles, ¿tiendes a correr hacia Dios, a huir de Él o a intentar resolverlo todo por tu cuenta? ¿Hay alguna verdad de la historia de Jonás que debas recordar? Elige uno de estos versículos de Jonás o de los Salmos e incorpóralo a tu oración a Dios.

Opcional: Profundizar

Lean Jonás 2:8-9 y Efesios 2:1, 4-5. ¿Qué reconoce Jonás acerca de su capacidad para salvarse a sí mismo? ¿De qué manera el rescate físico de Jonás nos remite al rescate mayor que recibimos a través de Jesús.