Poner a Dios en Primer Lugar en tu Matrimonio o en tus Relaciones de Noviazgo

Guía del Líder

La semana pasada hablamos sobre poner a Dios en primer lugar en cada área de nuestras vidas. Esta semana nos centraremos específicamente en las relaciones —especialmente en el matrimonio—, aunque esto no es exclusivo para las parejas casadas. Ya seas soltero, tengas novio o novia, estés comprometido o casado, el fundamento es el mismo. El diseño de Dios para las relaciones no comienza en el momento en que dices "sí, acepto", sino que empieza con la persona (o aquello) sobre la cual estás edificando tu vida en este preciso instante. La verdad es que toda relación se edifica sobre algo. La pregunta es: ¿perdurará? Esta semana analizaremos qué significa edificar relaciones a la manera de Dios: sólidas, estables y centradas en Él.

Lo que necesitarás: Una Biblia o tu aplicación de la Biblia, un cuaderno, un bolígrafo y un marcador. Los versículos resaltados a continuación están enlazados para que puedas acceder a ellos fácilmente durante tu estudio.


Inicio

Líder: Esta sección está diseñada para iniciar conversaciones, examinar la verdad de Dios y aplicarla a nuestra semana. Los líderes de Grupos de Vida no deben asumir que todos en su grupo son seguidores de Cristo. El hecho de que participen en un Grupo de Vida demuestra que tienen cierta disposición para conocer más y explorar. Ora para que el Espíritu Santo obre y permite que Él te guíe también.

1. ¿Cuál ha sido tu peor desastre culinario?


2. Lean Mateo 7:24-27. Según Jesús, ¿qué hace que alguien sea «sabio» en la forma en que construye su vida? ¿Cómo se manifiesta esa «sabiduría» en una relación de pareja? Cuando la presión o el conflicto golpean una relación, ¿qué revelan acerca del cimiento sobre el cual se ha construido? ¿Cuáles son algunas señales de que el cimiento es la «roca» en lugar de la «arena»?

Líder: La diferencia entre la casa que permanece en pie y la casa que se derrumba no es la tormenta, sino el cimiento. En el noviazgo y el matrimonio, construir sobre la roca significa alinear constantemente nuestras decisiones, prioridades y reacciones con las enseñanzas de Jesús, especialmente en los pequeños momentos cotidianos. Buscar a Dios en primer lugar no se trata de tener una relación perfecta, sino de practicar la obediencia juntos. Con el tiempo, construiremos una relación sobre el cimiento sólido de Jesucristo, nuestra Roca.


3. Lean Santiago 5:16. Conversen sobre qué sucede cuando oramos los unos por los otros. ¿Cómo se describen las oraciones de una persona justa? ¿De qué manera la vulnerabilidad puede, en realidad, fortalecer la confianza en una relación en lugar de debilitarla?

Líder: Este versículo nos recuerda que la sanidad en las relaciones no proviene de ocultar las cosas, sino de sacarlas a la luz. En el noviazgo y el matrimonio, crear un espacio seguro para la honestidad y la oración fomenta una confianza más profunda e invita a Dios a entrar en la relación de una manera real y transformadora.

 

4. Lean 1 Corintios 7:12-16. ¿Qué instrucción se da si uno de los cónyuges es creyente y el otro no? ¿Cómo se vive la fe en una relación en la que el cónyuge tal vez no comparta las mismas creencias o el mismo nivel de compromiso? ¿Qué posible resultado se menciona en el versículo 16?

Líder: Sean sensibles en este punto; este pasaje habla de la influencia de una vida de fe, no de soportar situaciones dañinas. Si alguien se encuentra en una situación insegura o de abuso, anímenlo a buscar ayuda y apoyo. No pueden controlar la fe de otra persona, pero sí pueden reflejar a Cristo de manera constante a través de sus acciones, actitudes y amor. A menudo, el ejemplo habla más fuerte que las palabras, y Dios puede obrar a través de ello de formas que tal vez no perciban de inmediato.

 

5. Lean Mateo 22:37-39. ¿Cuál es el primer y más grande mandamiento? ¿Cuál es el segundo y en qué se asemeja al primero? ¿Cómo influye realmente —en términos prácticos— el amar a Dios en primer lugar en la manera en que amamos a nuestra pareja o cónyuge?

Líder: Jesús establece el orden correcto: amar a Dios primero y, luego, amar a los demás. Cuando ese orden se invierte, las relaciones tienden a cargar con una presión que nunca estuvieron destinadas a soportar. Pero cuando nuestro enfoque principal es amar a Dios, esto transforma la manera en que amamos a las personas; lo hacemos con paciencia, sacrificio y humildad, creando así relaciones más sanas y estables, cimentadas sobre la Roca: Jesucristo.

 

Paso de Acción: Esta semana, elige una forma intencional de poner a Dios en primer lugar dentro de tu relación. Esto podría manifestarse orando por la otra persona, haciendo una pausa para buscar a Dios antes de reaccionar, eligiendo la paciencia en lugar de la frustración, o demostrando amor mediante un pequeño acto intencional. El objetivo no es la perfección, sino realizar un cambio deliberado para reflejar a Dios en la manera en que amas.

Opcional - Profundizar: Lean Proverbios 3:5-6. ¿Sobre qué estoy construyendo mi relación en este momento? ¿En qué aspectos podría estar confiando en mí mismo en lugar de confiar en Dios?