¿ES TU IRA *TOV*?
Kendra Intihar
Escritura de Hoy: “¿Tienes razón de enfurecerte tanto? —respondió el SEÑOR. Jonás salió y se sentó al este de la ciudad. Allí hizo un cobertizo y se sentó bajo su sombra para ver qué iba a suceder con la ciudad.” Jonás 4:4-5, NVI
Tema: Cuando Dios me pregunta (tal como lo hizo con Jonás): “¿Es correcto que te enojes?”, debo considerar cuidadosamente cuál debería ser mi siguiente paso.
ASOMBROSA GRACIA
Antes de que John Newton escribiera el eterno y amado himno “Asombrosa Gracia” (*Amazing Grace*) en 1779, había participado en el comercio transatlántico de esclavos y era conocido por su lenguaje soez y ofensivo. Según todos los testimonios (incluido el suyo propio), era un miserable, tal como proclama su famoso himno. Tras encontrarse con el Evangelio, Newton experimentó una redención genuina y se arrepintió de su comportamiento atroz. No se limitó a abandonar el comercio de esclavos; nos mostró lo que significa vivir como ciudadano del Reino de los Cielos aquí en la tierra al convertirse en un firme defensor de la abolición de la esclavitud. “Asombrosa Gracia” resulta tan conmovedor hoy como cuando Newton lo escribió. Nos recuerda que la misericordia de Dios es para todos nosotros y que la redención es posible, sin importar cuán perdidos estemos.
Al leer la historia de John Newton, no puedo evitar pensar que hubo personas con las que él fue cruel deliberadamente; personas que tal vez quedaron atónitas, e incluso ofendidas, al ver que Dios extendía su compasión a alguien tan miserable como él había sido.
¿QUÉ ESTÁ PRODUCIENDO LA IRA EN TI?
En el capítulo 4 de Jonás, así es exactamente cómo se siente Jonás respecto a los ninivitas después de que Nínive se arrepiente y el Señor los perdona. Jonás está furioso —con una ira que él considera justa hacia Dios— y se enfrasca en una lucha con Él sobre la naturaleza de Su justicia. De hecho, llega a decir que prefiere morir antes que vivir en un mundo donde esas personas horribles fueran perdonadas y liberadas.
“¿Es correcto que te enojes?”, pregunta Dios en respuesta a la ira de Jonás. En Hebreo, esa pregunta termina con una forma de la palabra “tov”. *Tov* (que se pronuncia parecido a *cove*) es la palabra Hebrea para “bueno” o “bondad”.
“¿Es *tov* tu enojo?” Dios le pregunta a Jonás. Hace poco leí una publicación* de Edward Feinstein, un rabino, quien parafraseaba el texto Hebreo original así: “¿Ha desplazado el odio lo bueno que hay en ti?”. Aprecio esta interpretación porque nos muestra que Dios invita a Jonás a examinar la ira que está guardando tu corazón. Invita a Jonás a preguntarse: “¿Qué está produciendo esta ira en mi interior?”.
¿CÓMO RESPONDEREMOS?
Si el arrepentimiento de los ninivitas era genuino, entonces Jonás tendría que reconocer la humanidad que compartían. Si su arrepentimiento era genuino, no podría considerarse separado de ellos, como siempre había hecho en el pasado. Si su arrepentimiento era genuino, no podría seguir revolcándose en la ira por la misericordia de Dios. Si su arrepentimiento era genuino, Jonás tendría que mirar en su propio interior y ver su propia condición pecaminosa y su necesidad de la redención de Dios... y resulta que prefería morir. Las Escrituras nos dicen que Jonás prefería morir antes que vivir en un mundo gobernado por un Dios amoroso, redentor, restaurador y compasivo.
La historia de Jonás no tiene un desenlace; nunca llegamos a saber si Jonás finalmente adopta la perspectiva del Señor Dios. Jonás solo veía la maldad de Nínive, pero Dios invitó a Jonás —y a nosotros— a dejar de lado nuestra indignación y a ver el potencial de aquellas personas tal como Él lo ve.
Hazlo Algo Personal: El Señor Dios nos pregunta si nuestra ira es buena. ¿Es tu ira *tov* (buena)? ¿Ha desplazado el odio lo bueno que hay en ti? Jonás nunca responde a la pregunta de Dios, pero tú y yo podemos responder a Su invitación: ver el potencial para Su redención, perdón y restauración en lugares donde parezcan injustificados o imposibles.
Ore: Señor Dios, escudriña los rincones más profundos de mi corazón y muéstrame dónde guardo resentimiento, odio o ira hacia personas que Tú amas. Ayúdame a ver el potencial incluso en los casos que parecen no tener esperanza, Dios, tal como Tú ves el potencial en mí. En el nombre de Cristo Jesús, amén.
Lee: Mateo 5:43-48; Santiago 1:19-20; Salmo 103:8-10
Para referencia: Artículo citado anteriormente https://www.vbs.org/worship/meet-our-clergy/rabbi-ed-feinstein/sermons/yom-kippur-carol
Versículo de Memorizar de la Semana: “Así que ahora, Señor, te suplico que me quites la vida. ¡Prefiero morir que seguir viviendo!” Jonás 4:3, NVI