Daily Devotion

Viernes: Las Tormentas Captan Nuestra Atención

September 25, 2026

LAS TORMENTAS CAPTAN NUESTRA ATENCIÓN 

Clarissa Hernandez

Escritura de Hoy: “Ahora bien, el Señor mandó un poderoso viento sobre el mar, el cual desató una violenta tempestad que amenazaba con despedazar el barco. 5 Temiendo por sus vidas, los desesperados marineros pedían ayuda a sus dioses y lanzaban la carga por la borda para aligerar el barco. Todo esto sucedía mientras Jonás dormía profundamente en la bodega del barco.” Jonás 1:4-5, NTV

Tema: Aunque no todas las tormentas son causadas por la desobediencia, algunas son enviadas por Dios para captar nuestra atención.

CAMINOS DE TORMENTA

Años antes de mudarme a Carolina del Norte, conducía hacia Asheville para reunirme con unos amigos cuando una enorme tormenta de verano desató su furia. Ese tipo de clima me resultaba muy desconocido. Mientras la lluvia azotaba mi coche de alquiler, los relámpagos iluminaban el cielo y los truenos me hacían temblar hasta lo más profundo, las lágrimas corrían por mis mejillas. Estaba aterrorizada. Mi única opción era

Entonces surgió la pregunta que tantos nos hacemos en circunstancias difíciles: “¿Por qué?”. ¿Por qué permite Dios que yo pase por esta tormenta? Frecuentemente, Dios permite las tormentas para captar nuestra atención y transformar nuestra trayectoria.

REVELADO Y TRANSFORMADO

Jonás intentó huir de la presencia del Señor Dios, así que Dios envió una tormenta para atacar su barco. Del mismo modo, Saulo (más tarde llamado Pablo) desafiaba activamente a Dios; perseguía a los seguidores de Jesús y viajaba a Damasco para arrestar a más personas cuando se encontró con su propia “tormenta”. Dios interrumpió su viaje con una luz brillante del cielo y una voz que lo llamaba por su nombre. Aquel obstáculo divino dejó a Saulo ciego.

¿Puedes imaginar el miedo, la incertidumbre y la angustia que debieron invadir a Saulo mientras permanecía sentado en la oscuridad, preguntándose qué sería de su vida? Dios lo detuvo en aquel camino, lo dejó ciego y, tres días después, le abrió los ojos para revelarse como Señor. La experiencia transformó a Saulo, perseguidor de cristianos, en Pablo, uno de los mayores misioneros de todos los tiempos. Dedicó el resto de su vida a señalar apasionadamente a Jesús a los demás y a liderar la iglesia primitiva. A veces, Dios utiliza las tormentas en nuestras vidas para revelarse a nosotros y transformarnos.

DEMOSTRACIÓN DE PODER

No todas las tormentas se deben a la desobediencia. El Evangelio de Mateo relata un momento en que la barca de los discípulos era azotada por el viento e inundada por las olas mientras Jesús dormía. Presos del pánico, convencidos de que se ahogarían y confundidos porque Jesús no hacía nada para ayudarlos, clamaron a Él. Él les preguntó: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” (Mateo 8:26b) y luego calmó la tormenta, dejando a los hombres maravillados. Los discípulos ya habían presenciado muchos milagros; en realidad, no deberían haberse sorprendido tanto de que Aquel que sanaba enfermedades, expulsaba demonios y convertía el agua en vino pudiera también calmar aquella tormenta. Y, sin embargo, su fe vaciló. Me identifico con la fe vacilante de los discípulos. Yo también he sido testigo de la provisión y la sanidad de Dios y, aun así, al enfrentarme a nuevas tormentas, con frecuencia olvido cómo Dios me ayudó a superar la anterior. Dios permitió esta tormenta para demostrar el poder de Jesús sobre ella y para dar a los discípulos la oportunidad de crecer en fe.

SÉ UN TESTIGO

A veces, Dios permite una tormenta en nuestras vidas para que podamos ser testigos de Su bondad. Las tormentas pueden redirigir nuestros caminos, llevándonos a un nuevo hogar, a un nuevo trabajo o a una nueva etapa de la vida. Y Dios utiliza las tormentas para esparcir Su mensaje a quienes observan. A quién nos aferramos y cómo afrontamos la tormenta se convierte en un testimonio de fe y esperanza.

Hazlo Algo Personal: ¿Estás enfrentando una tormenta debido a tu propia desobediencia? ¿Estás dispuesto a apartarte del camino que llevas y permitir que Dios te transforme? ¿Sigues fielmente al Señor, pero aun así enfrentas una tormenta en tu vida que parece abrumadora? Recuerda que Dios tiene un propósito, aunque sea difícil atravesar la tormenta.

Ore: Amado Dios, sé que tienes un propósito para todos los vientos y olas que enfrento en la vida. Te pido que abras mis ojos para revelarme cómo puedo responder y crecer a través de estas tormentas. Oro para que mi fe aumente, mi testimonio sea valiente y sea refinado para parecerme más a Ti. En el nombre de Cristo Jesús oro. Amén.

Lee: Hechos 9:1-19, Mateo 8:23-27

Versículo de Memorizar de la Semana: “Pero Jonás huyó del SEÑOR y se dirigió a Tarsis.” Jonás 1:3a, NVI